Dermatitis atópica: causas y soluciones

La dermatitis atópica es una de las enfermedades de la piel más comunes en todo el mundo, afectando tanto a adultos como a niños. A pesar de que no tiene una curación conocida, sí que existen soluciones para el cuidado periódico y para mitigar sus consecuencias.

El cuidado de la piel es algo que todos los seres humanos debemos tener muy en cuenta y no descuidarlo, pero más aún si sufrimos algún tipo de problema relacionado con la misma, como puede ser el caso de la dermatitis atópica. Una enfermedad que se asocia en muchas ocasiones a niños y bebés, pero lo cierto es que se trata de una enfermedad de la piel que no hace distinciones entre edades, ya que afecta tanto a niños como a adultos. Tampoco hace diferencias entre hombres y mujeres, ya que ambos sexos se pueden ver afectados por dicha enfermedad.

A pesar de ser una enfermedad conocida de la piel, los dermatólogos aún desconocen los motivos exactos por los que se produce la dermatitis atópica. No obstante, sí que existen una serie de factores que influyen en su aparición en la piel:

-Factores genéticos: investigaciones recientes demuestran que existe una relación entre la dermatitis atópica, el asma y la fiebre del heno. Si alguno de los padres o ambos padece alguna de estas enfermedades, hay mucha probabilidad de que los hijos padezcan dermatitis atópica.

-La edad de la madre: cuanto mayor sea la madre a la hora de tener el bebé, el riesgo de desarrollar dermatitis atópica aumenta. Además, las mujeres tienen más posibilidades de padecerla que los hombres.

-Clima: los ambientes fríos y las ciudades contaminadas aumentan la probabilidad de que una persona padezca dermatitis atópica.

Además de estos factores principales, existen otros factores también que pueden actuar como desencadenantes de la enfermedad, como es el caso de alergias alimentarias, alergias diversas (ácaros, pólen, polvo), el uso de determinados tejidos como lana y nylon, el tabaco, el estrés, el insomnio o el sudor, por nombrar algunos.

¿Qué es la dermatitis atópica y por qué se produce?

La dermatitis atópica es una enfermedad que provoca alteraciones en la piel de la cara y el cuerpo de bebés, niños y adultos. De acuerdo a la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica, se trata de “una enfermedad inflamatoria de la piel que se manifiesta con lesiones que provocan mucho picor, aunque nunca se infectan. De carácter hereditario, esta dolencia suele asociarse a una piel seca que se irrita con mucha facilidad”.

También conocida como 'eczema atópico', la dermatitis atópica puede dividirse en tres tipos:

-Dermatitis atópica del lactante: aparece en los bebés alrededor de los 5 meses de vida y suele aparecer en la cara (salvo los ojos, la boca y la nariz), en las orejas, en el cuero cabelludo y en las manos.

-Dermatitis infantil: suele aparecer a los 2 años y desaparece entre los 7 años y el inicio de la pubertad. En estos casos, los síntomas más comunes son las lesiones en codos y rodillas, aunque también pueden aparecer en otras zonas donde se producen pliegues de la piel.

-Dermatitis del adulto: por lo general, ya han tenido síntomas durante su infancia, pero estos se acrecentan con el paso de los años. Las zonas más habituales son los dorsos de la manos, las muñecas, la nuca o los pies.

Los síntomas más comunes de la dermatitis atópica suelen ser las rojeces, la sequedad de la piel, picor o costras en algunas zonas del cuerpo, entre otros. Es importante tener en cuenta, especialmente en los casos de bebés y niños pequeños, que no se debe rascar la zona de la piel lesionada, ya que puede ocasionar heridas que pueden infectarse y dificultar la curación.

Prevención y soluciones para la dermatitis atópica

Como hemos comentado, los dermatólogos desconocen las causas exactas que provocan la aparición de la dermatitis atópica y, por tanto, no existe una solución concreta tanto para la prevención como para su cura. Sin embargo, existen cremas específicas que ayudan a aliviar y reducir eficazmente los síntomas de esta enfermedad de la piel. Lo más importante es mantener la piel hidratada en todo momento con cremas emolientes. Algunos de estos productos que te pueden ayudar son:

-AtopiControl de Eucerin: crema que alivia de forma eficaz los síntomas de la piel seca con picor y enrojecida durante los brotes leves y moderados de dermatitis atópica, además de ser un buen coadyuvante en casos de brotes severos. Esta crema está libre de cortisona, de fragancias, de colorantes y de parabenos.

-Nutratopic Pro-Amp de Isdin: crema facial indicada en la prevención, cuidado y reducción de los principales síntomas visibles de la dermatitis atópica facial infantil: picor, sequedad, descamación, eritema y edema cutáneo.

-Bepanthol Calm: crema sin cortisona para aliviar el picor y el enrojecimiento producidos por la dermatitis atópica, eccema, reacciones alérgicas y piel seca.

Estas cremas están indicadas para su uso después de la higiene personal, con la piel limpia y seca. En este sentido, para personas que padecen dermatitis atópica se recomienda el uso de champús y geles específicos para la higiene diaria, como por ejemplo el Champú Leti T4, el Gel de Baño Dermograso de Leti AT4, la Leche Emoliente Exomega de A-Derma o Lipikar Baume AP+ de La Roche-Posay.

Todos estos productos se pueden adquirir cómodamente en nuestra farmacia online. Además del cuidado de la piel, existen otros factores externos que también conviene tener en cuenta para reducir los síntomas de la dermatitis atópica, como pueden ser dejar de fumar, controlar el tipo de ropa que utilizamos e intentar vivir en zonas no contaminadas y cálidas.

Estos consejos y precauciones te permitirán mantener tu piel en perfectas condiciones y controlar, en la medida de lo posible, la aparición de la dermatitis atópica. Una problemática que, junto a la dermatitis seborreica (de la que hablamos anteriormente), constituye una de las enfermedades de la piel más comunes en España.

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